Tokyo idols: La cultura otaku
El fenómeno otaku, término japonés referido a una persona con interés obsesivo por una temática particular, es una de las grandes subculturas del mercado japonés. Este movimiento, goza de miles de seguidores y es fructífera fuente de ingresos de la economía oriental

La frontera entre la admiración, fascinación, histeria y obsesión es prácticamente inexistente en esta cultura donde grupos de un amplio abanico social se identifican con productos anime/manga, además de todo lo relacionado con este universo.
La meca otaku se sitúa en el barrio de Akihabara en Tokio donde es posible encontrar personal que se viste y se comporta como personajes sacados de un anime.
De hecho, uno de los fenómenos otaku más exitoso y controvertido es la figura de las idol, es decir, de chicas, mayoritariamente menores de edad (entre 10 y 20 años), que realizan espectáculos musicales con una audiencia estrictamente masculina y en su mayoría de edad madura.
Ciertamente, fenómeno controvertido ya que se entremezclan temas de explotación comercial de las niñas, fetichismo sexual y la cultura misógina de Japón como consecuencia de la ausencia de relaciones afectivas, además de la desconexión entre hombres y mujeres en las herméticas sociedades hipermodernas.
Igualmente, en el trasfondo se entrevé una cultura de adoración a la virginidad y la capitalización de la feminidad en la sociedad japonesa en general y de la otaku en particular. Todo ello a un costo, en ocasiones, alto. Testimonios de hombres que confiesan haberse gastado todos sus ahorros, haber dejado a sus familias o bien, observar a las idols como una religión, son algunos de los saldos de esta subcultura.
Tokyo Idols es el documental que incita a la reflexión al respecto de este fenómeno cultural de oriente. Dirigido por Kyoko Miyake, fue estrenado en la plataforma de Netflix en Europa.

